CLO2

Una molécula con el potencial de apoyar

los mecanismos de defensa de los individuos afectados por la malaria

a través del aumento de recursos redox ?

Klaus Schustereder, M.D;

Palabras clave: República Centroafricana , malaria, desequilibrio estable, especies reactivas de oxígeno (ROS), sociedad tradicional, individuación, dióxido de cloro (ClO2), países con bajos recursos, propiedades emergentes;

Introducción

Las enfermedades graves nos hacen reflexionar acerca de la vida y la muerte. Nos llevan a ahondar en asuntos existenciales. Estas enfermedades son un desafío no sólo para el paciente, sino también para el medio ambiente y el mundo de la medicina.

La malaria sigue siendo el mayor reto dentro de la atención médica en todo el mundo. Cada año se registran hasta tres millones de muertes debido a la malaria y cerca de cinco mil millones de episodios de enfermedad clínica, de las cuales África representa más del 90% (Ref. 1), y que posiblemente ameritarían que una terapia antimalárica tuviese lugar a lo largo del mundo.

Después de haber trabajado durante más de dos años en un área holoendémica en la República Centroafricana, la malaria se convirtió en un problema de salud grave para mí. Tuve la oportunidad de ver y tratar a los pacientes con malaria cada día en su entorno social. Personalmente sufrí trece crisis agudas. Esto me permitió llevar a cabo observaciones interesantes que todavía no había podido encontrar en la literatura médica.

La malaria me ayudó a cuestionarme en un nivel muy profundo. El dolor que experimenté, la fiebre y especialmente las hiperventilaciones por las que pasé, me ayudaron finalmente a trascender mi mundo interior hacia terrenos hasta ahora desconocidos. Gracias a ella pude descubrir mi universo interior y tener contacto con fuerzas que antes eran inaccesibles. Hasta cierto punto, esta enfermedad me permitió acceder a algunas de mis aptitudes, dejándome ver más claramente el propósito y la razón de mi existencia.

Es un hecho que, al menos en zonas rurales de África, el tratamiento antimalárico clásico (como quinina, quinolona, mefloquina o artemesina) se asocia generalmente con antipiréticos, barbitúricos, antibióticos, etc. Afortunadamente, tales combinaciones de tratamiento no son la regla de oro en cuanto al tratamiento de la malaria. Sin embargo, este tipo de aplicaciones forman parte de la realidad cotidiana de los países con bajos recursos, lo que conlleva a muertes debido a las interacciones y efectos secundarios de la medicación. Por supuesto, esto es, en primer lugar, un asunto de educación en los países con bajos recursos. Si pudiéramos mejorar los sistemas educativos, conseguiríamos más personas capacitadas en la atención sanitaria y los países podrían conseguir pagar los salarios, etc., así la población en general se beneficiaría enormemente, y no sólo en términos de la malaria. A pesar de que, según mis observaciones, existe una comorbilidad grave asociada a los tratamientos de la malaria en los países de bajos recursos, es evidente la necesidad de encontrar urgentemente alternativas no tóxicas para el tratamiento de la malaria.

Sin que pudiera siquiera sospecharlo, la mitad de las crisis agudas que padecí fueron provocadas por tensiones emocionales como el enojo y el miedo. El componente emocional parecía ser un detonante significativo en muchos de los africanos. Debido a la complejidad del diálogo intercultural, muy a menudo los médicos occidentales no están conscientes de la importancia de incluir los factores emocionales en el contexto de la malaria. Mientras que la medicina convencional se focaliza principalmente en el nivel somático, decidí prestar una atención especial a la esfera emocional. La integración del componente emocional, en el contexto de las enfermedades infecciosas como la malaria, permite obtener una visión más completa y coherente de la enfermedad. Me permitió igualmente ver el potencial de la malaria en el contexto del crecimiento de la persona dentro de los esquemas de una sociedad tradicional. Dependiendo de los recursos de imitación del individuo, el proceso de la enfermedad dará lugar a un proceso de transformación e integración sistémica. Creo que dichos cambios sistemáticos ofrecen la posibilidad de activar el crecimiento individual. Así mismo, considero que la malaria ofrece a los pacientes la oportunidad de avanzar en su proceso de individuación, lo que a su vez conduce a una mayor autonomía. Esta es muy a menudo una fuente de conflicto en el contexto de las sociedades tradicionales, como la sociedad Gbaya (al noroeste de la República Centroafricana), una sociedad orientada hacia el consenso acéfalo. La muerte es omnipresente en el tema de la malaria, así como también en el ciclo de reproducción del parásito, permitiendo la evolución y el cambio en los que la muerte y el nacimiento se transforman en el motor que impulsa dichos cambios.

El haber tenido la gran oportunidad de trabajar en un área holoendémica me permitió cambiar poco a poco mi percepción convencional sobre la malaria. Mi visión pasó de una enfermedad hacia un proceso patológico, centrándose finalmente en los mecanismos de defensa naturales activados por el Plasmodium.

Mi experiencia personal, profesional, así como los datos de la investigación preliminar que podríamos obtener, llevan a la conclusión de que se puede desarrollar un nuevo tratamiento para la malaria basado en el dióxido de cloro. Dicho tratamiento presenta:

Alta eficacia

Un grado de toxicidad bajo o incluso ninguno

Sostenibilidad (sin desarrollo de parásitos resistentes a la enfermedad)

Asequibilidad

Se puede integrar de forma universal e independientemente en contextos culturales

La complejidad del tratamiento de la malaria, en un país como la República Centroafricana, lleva a la siguiente conclusión: “si realmente queremos avanzar en el tratamiento de esta enfermedad, en países de bajos recursos, hay que pasar por alto el sistema médico convencional utilizando métodos no tóxicos”.

Lo ideal sería que el tratamiento mantenga y apoye los mecanismos de defensa para favorecer el proceso de individualización, permitiendo así ganar terreno en el patrón de creencia convencional y en los sistemas de creencia presentes en las sociedades tradicionales.

Las respuestas inmunobiológicas provocadas por el Plasmodium conllevan a propiedades emergentes en los individuos afectados por la malaria; desde la respuesta de defensa hasta los signos y síntomas

En el contexto de la malaria, la respuesta inflamatoria es un fenómeno sistémico con repercusiones igualmente sistémicas que afectan la mente y el cuerpo. Después de haber ahondado más en las particularidades inmunológicas del ser humano, activadas por el Plasmodium, me di cuenta de que las ROS son un mecanismo omnipresente dentro del sistema de defensa. La biología redox se compone de fenómenos caracterizados por la fluctuación entre los ROS y la respuesta antioxidante. En una enfermedad aguda como la malaria, la biología redox se convierte en un elemento integrante del sistema de defensa del cuerpo, en el que el Plasmodium pone a prueba el cuerpo para generar en primer lugar las ROS, mientras que los antioxidantes aumentan como una respuesta de protección celular. En este sentido, el proceso inflamatorio incide en los riesgos y homeostasis del individuo provocando que el desequilibrio estable (para mí, la fluctuación redox es un desequilibrio estable) se vuelva un desequilibrio inestable. Tal cambio en el desequilibrio activa nuevas propiedades del organismo, provocando la aparición de fenómenos en el nivel físico y emocional. A dichas propiedades emergentes se les denomina en el lenguaje médico convencional: síntomas. En el contexto de la respuesta inmune-adaptativa, los síntomas son la expresión individual para lidiar con la tensión causada por el invasor; en la malaria es el Plasmodium.


Las especies reactivas de oxígeno (ROS) como; el anión superóxido, peróxido de hidrógeno y el radical hidroxilo son muy reactivas ante los lípidos, proteínas y ADN, y gravemente perjudiciales para la supervivencia celular cuando están presentes en concentraciones muy altas. Este hecho condujo al concepto de estrés oxidativo como una condición perjudicial existente en todos los sistemas vivos, que se origina por el desequilibrio entre especies oxidantes y defensa antioxidante. Denham Harman postuló la teoría de los radicales libres del envejecimiento, en la que afirmó que los radicales libres son la principal causa de daño masivo del ADN y de las macromoléculas celulares que terminan en cáncer y en disfunción celular difusa, provocando el envejecimiento. (Ref 2).

En 2014 James Watson, ganador del premio Nobel, publicó un artículo en la revista The Lancet postulando que la diabetes, las demencias, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer pueden originarse o verse acelerados por la disfunción del retículo endoplásmico en la generación del potencial redox oxidativo suficiente, para que los enlaces disulfuro se formen. Los potenciales redox reductores pueden ser la esencia molecular de una serie de enfermedades (Ref 3).

¿Esto también sucede con las enfermedades infecciosas como la malaria?

Generalmente, se cree que la cadena respiratoria mitocondrial es la fuente principal de las ROS en la célula. De hecho, los complejos mitocondriales (principalmente complejos I y III) pueden saltar electrones, dando lugar a la reducción parcial de oxígeno en O2 que de forma espontánea, o por la SOD superóxido dismutasa – inducción de catálisis, muy rápidamente se desproporciona en H2O2. – Se ha estimado que las especies reactivas de oxígeno producidas por las mitocondrias son 1 – 2% de la tasa total de consumo de oxígeno (Ref 4).

¿Es la hiperventilación en los pacientes con malaria una respuesta adaptativa para generar las ROS y mejorar su defensa natural contra el Plasmodium?

Se sabe que el parásito Plasmodium induce las alteraciones oxidativas en el huésped. Dichas alteraciones son una respuesta del huésped para mejorar su mecanismo de defensa. Sabemos que la infección por Plasmodium conduce a la activación en la que participan los fagocitos. Los macrófagos generan las ROS y RNS (especies reactivas de nitrógeno) que desencadenan el estrés oxidativo. Como contra-reacción se aumenta la producción antioxidante para controlar los posibles efectos nocivos de las especies ROS y RNS.

La capacidad para generar una respuesta inmune globalmente coherente y bien orquestada para defender la infección por Plasmodium es crucial. La producción de las ROS / RNS forma parte de la defensa inmune en general y por lo tanto, de una respuesta de adaptación con el fin de mejorar la defensa del huésped. Un incidente principal es el aumento de la producción de las ROS provocado por los fagocitos como parte de la defensa del huésped. De hecho, generalmente se asume que las ROS, incluyendo 02 y ONOO-(peroxinitrito), pueden destruir el parásito de manera intraeritrocitaria (Ref. 5) probablemente dirigiendo principalmente compuestos de tiol que son fundamentales para el ciclo de vida del Plasmodium. La estimulación de los antioxidantes es para evitar los efectos autodestructivos de las ROS / RNS. Adicionalmente, estudios in vitro han demostrado que el estrés oxidativo promueve la muerte de los parásitos. (Ref 6)

El parásito en sí ha desarrollado mecanismos de defensa antioxidante para hacer frente al estrés oxidativo.

Por otra parte, conocemos la importancia de la participación de las ROS / RNS en el proceso de eliminación de la parasitemia como el principal mecanismo a través del cual actúan la mayoría de los medicamentos contra la malaria. También se sabe que estas sustancias regulan la respuesta inmune mediante la estimulación o inhibición de producción de determinadas citoquinas, factores de transcripción e incluso la regulación de procesos de muerte celular (Ref. 7).

ClO2

Las especies reactivas de oxígeno (ROS) captaron en realidad mi atención por primera vez cuando traté de entender los resultados del deporte en mi salud. El ejercicio me ayudó a mejorar mi salud significativamente, muy afectada por la malaria. Ya en 2007, cuando todavía estaba sufriendo de ataques de malaria graves, no conocía en absoluto acerca de la importancia de las ROS en el contexto de la defensa inmune.

Curiosamente, los primeros usos terapéuticos de una molécula con propiedades oxidativas contra las enfermedades infecciosas se remontan al principio del siglo XX para el tratamiento de la tuberculosis. El primer registro hecho por William D. Neel, patentado en junio de 1909, N ° 925.590. La última patente que pude encontrar fue: CLORITO EN EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS, N°PATENTE: US 8.029,826 B2.

Millones de personas en todo el mundo que sufren de todo tipo de afecciones han ingerido dosis bajas de ClO2 diluidas en agua, después de que el ingeniero estadounidense Jim Humble publicara su trabajo acerca de cómo activar NaClO2 con un ácido débil, generando dosis bajas de dióxido de cloro, y cómo tomar esta molécula diluida en agua, una solución que el Sr. Humble llamó MMS (Miracle Mineral Solution, en inglés), que significa Solución Mineral Milagrosa. En internet se mencionan los efectos benéficos para las personas que han consumido SMM en enfermedades metabólicas, enfermedades infecciosas, cáncer y enfermedades degenerativas. A pesar de la existencia de muy pocos informes relacionados con la intoxicación con este tipo de solución, y con la solicitud por parte de las autoridades de salud pública para anular tales soluciones, probablemente millones de personas han consumido, de hecho, dosis bajas de ClO2 diluido en agua.

ClO2 es un oxidante muy reactivo y bien conocido en el campo de la desinfección del agua. Sin embargo, hasta el momento no se han publicado datos, ni ninguna hipótesis sobre los posibles efectos farmacológicos del ClO2. Hasta ahora, el único enfoque en la investigación de ClO2 parecía referirse a su toxicología. Esto no es realmente sorprendente, ya que todos los días cientos de millones de personas beben agua del grifo desinfectada con ClO2. En realidad, existen muy pocos datos relativos a las intoxicaciones en humanos con ClO2.

Estimulación del mecanismo de defensa en las personas con malaria por el aumento externo de los recursos endógenos redox al administrar ClO2

1. ¿La ingesta oral de dosis bajas de dióxido de cloro diluido en agua desencadena efectos biológicos similares a las especies reactivas de oxígeno (ROS) al interferir en el delicado equilibrio inestable entre oxidantes y antioxidantes?

Se sabe que El dióxido de cloro (ClO2) es un gas muy tóxico. Como se mencionó anteriormente, se utiliza mundialmente para la desinfección de agua. Sin embargo, esta pequeña molécula estabilizada en agua tiene las propiedades como las de las ROS generadas de forma endógena. La mayor parte de bibliografía publicada sobre el ClO2 se refiere a la desinfección del agua.

No obstante, hay una gran cantidad de evidencia de que las dosis bajas de ClO2 (al menos 1 mg / kg / peso corporal) diluido en agua es biocompatible. Actualmente la OMS acepta hasta 1 mg por litro de ClO2 en el agua del grifo. Actualmente no se conoce ni el nivel sin efecto observable, ni el nivel mínimo de efecto observado, ni la dosis letal media DL50 o la dosis tóxica media DT50 para los seres humanos.

Se obtuvieron datos clínicos en una colaboración entre el Ministerio de Salud de la República Centroafricana y el Instituto Pasteur de Bangui, y podríamos hacer películas de los pacientes que muestran que la administración oral de esta molécula es altamente eficaz contra ciertos patógenos, incluyendo aquellos que son responsables de la malaria y el VIH (SIDA). (¡DATOS NO MOSTRADOS!). Las observaciones clínicas de las personas con malaria y VIH y que ingirieron una solución de ClO2 mostraron mejoras impresionantes de su situación clínica. Es necesario mencionar que en la República Centroafricana, la medicación antirretroviral no está disponible regularmente, por un gran número de razones, pero hablar de ellas excedería el propósito de este artículo. Sin embargo, el individuo afectado por la malaria mejora generalmente en cuestión de horas. Asimismo, es necesario mencionar que la mejoría clínica es más lenta en los pacientes que sufren de afecciones múltiples como por ejemplo, fiebre tifoidea + Malaria. Paradójicamente, en los pacientes con VIH la dinámica de la carga viral y el recuento de las células CD4, no se corresponden con la evolución de los parámetros de laboratorio de los pacientes tratados con medicamentos antirretrovirales. Los pacientes que tomaron 50 mg de ClO2 en 200 ml de agua mostraron un aumento inicial de la carga viral y la disminución del recuento de células CD4. Paradójicamente, los pacientes se sintieron mejor a pesar de esta dinámica inesperada de los parámetros de laboratorio. Mientras que en una segunda fase, la carga viral disminuyó y aumentó el recuento de células CD4. Curiosamente, esto está en perfecta coherencia con la dinámica de los recuentos de células CD4 y carga viral observados en los pacientes que presentan un síndrome primario por VIH.

La documentación de nuestros pacientes duró seis meses. Se tomaron videos antes de iniciar el tratamiento, dentro de las primeras tres semanas y seis meses después del mismo, mostrando una clara mejoría del estado general, aumento de peso, recuperación hormonal en las mujeres, mejora de la defensa inmune presentando menos episodios de malaria, etc. La escala utilizada para evaluar la mejoría clínica fue la Escala Karnofsky.

Se debe mencionar que, para algunos de los pacientes, la estigmatización social ha sido un verdadero problema (creencia clásica: los pacientes con VIH no mejoran!!!), por lo tanto, una mejora significativa en el entorno familiar y social desencadena patrones de creencias que provocan estrés psicológico como por ejemplo, el aislamiento de los pacientes.

Otro verdadero reto para los pacientes fue el aumento en el apetito durante el tratamiento. La anorexia se transformó en apetito. Los pacientes tenían hambre, pero no tenían suficiente para comer. Si la comida hubiera estado disponible regularmente estamos seguros de que la salud de nuestros pacientes habría mejorado aún más rápido.

Conclusión:

Por una parte, el paradigma de estrés oxidativo, y quizás la toxicidad de un gas por otra parte, podrían haber afectado la investigación de ClO2 con respecto a sus propiedades farmacológicas. Por lo tanto, los posibles efectos farmacéuticos podrían no haber sido explorados aún. El clorito podría tener propiedades como las especies reactivas de oxígeno, pudiendo funcionar incluso como una molécula que dispara señales de transducción intracelulares que provoquen procesos autofágicos. Hay una evidencia creciente de que la autofagia es crucial para mantener la salud, y de que las alteraciones autofágicas producen la enfermedad humana. Más aún, hay datos que demuestran que dosis bajas de clorito diluidas en agua ejercen efectos positivos en enfermedades degenerativas, enfermedades autoinmunes y cáncer. Hasta ahora, tales observaciones han sido descritas principalmente por médicos novatos. En este momento no existe una evaluación sistemática de dichos datos.

La patente norteamericana número 8.029,826 B2: CLORITO DE SODIO EN EL TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS, así como el registro del Clorito de Sodio como tratamiento para una enfermedad huérfana, el 19 de junio de 2013, la Comisión Europea concedió a Shore Limited en el Reino Unido la designación de huérfana bajo el número EU 3/13/1139), del clorito de sodio (también conocido como NP001) para su utilización en el tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica, demostrando así el trasfondo científico ya existente de oxidantes como moléculas terapéuticas.

No hay duda de que la biodisponibilidad del clorito de sodio va mucho más allá de 1 mg / litro de agua.

Se debe llevar a cabo investigación adicional para entender el potencial del clorito de sodio en el tratamiento de la malaria y del SIDA.

Referencias:

    1. Conquering the intolerable burden of Malaria; Joel G Breman, Martin S. Alilio and Anne Mills, Am J. Trop. Med. Hyg;

    2. Harman D. Aging: A theory based on free radical and radiation chemistry. J. Gerontol 1956; 11: 198 – 300

    3. James D Watson, Nobel prize winner, published an article with the title: Type II Diabetes as a redox disease (Lancet 2014; 383: 841–43);

    4. Chance B, Sies H, Boeris A. Hydroperoxide metabolism in mammalian organs. Physiol. Rev 1979; 59, 527-605

    5. Sobolewski, P.; Gramaglia, I.; Frangos, J.A.; Intaglietta, M.; Heyde, H.V.D. Plasmodium berghei resists killing by reactive oxygen species. Infection Immun. 2005, 73, 6704 – 6710

    6. Dockrell, H.M.; Playfair, J.H. Killing of Plasmodium yoelli by enzyme -induced products of the oxidative burst. Infect. Immun. 1984, 43, 451-456

    7. Arruda, M.A.; Rossi, A.G.; Freits, M.S.; Barja-Fidalgo, C.; Graca-Souza, A.V. Heme inhibits human neutrophil apopotosis; Involvement of phosphinositide 3_Kinase, MAPK, and NF-kappa B. J. Immunol. 2004, 173, 2023-2030

    8. http://www.ema.europa.eu/ema/index.jsp?curl=pages/medicines/human/orphans/2013/07/human_orphan_001218.jsp&mid=WC0b01ac058001d12b